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El dengue
 
 
El dengue es una enfermedad que causa infección. Es transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, provocada por cuatro tipos diferentes de virus. Los síntomas son dolor muscular, fiebre muy alta, náuseas e intensos dolores en el cuerpo. El primer informe de casos de dengue hemorrágico en América fue en Venezuela en 1968 y el primer brote ocurrió en Cuba en 1981.
La fiebre hemorrágica de dengue es la forma más severa de la enfermedad. El principal factor de riesgo para la manifestación de este tipo de dengue es haber tenido una infección previa por otro serotipo de dengue. Puede provocar pérdidas de sangre y shock y puede ocasionar la muerte si no se trata, sobre todo en los niños.
No existen medicamentos específicos para esta enfermedad, pero un diagnóstico y tratamiento temprano puede prevenir complicaciones y la muerte. El tratamiento es de tipo sintomático, es decir que no exisite tratamiento efectivo contra el virus. Sólo existen vacunas en fase de investigación. Es importantísimo no tomar aspirina contra el dolor, porque eso genera un riesgo de hemorragias.
Muchos de los pacientes se mejoran completamente al cabo de más o menos 7 días, pero otros pacientes necesitan varias semanas, o hasta meses, para recuperarse. La reacción en el cuerpo depende de como es la defensa de inmunidad. El dengue clásico es benigno y no produce muertes, si uno respeta los señales del cuerpo y trata los síntomas como corresponde.
El dengue es un problema creciente de salud pública que afecta a más de 100 países en el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se producen 50 millones de infecciones en todo el mundo. Los cuatro tipos de dengue están circulando en las Américas, donde los casos aumentaron en forma explosiva de 66.000 en 1980 a más de 609.000 en 2001.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el incremento de los viajes aéreos, algunos de los factores relacionados al auge del dengue, son los siguientes: las condiciones climáticas, la urbanización no planificada, las dificultades en la provisión de agua, el empeoramiento de los programas de control del vector, la falta de productos que sirven para matar insectos y la falta de educación sanitaria. Otro factor importante en la expansión geográfica del mosquito ha sido el comercio internacional de neumáticos usados. Los neumáticos acumulan agua de lluvia y así establecen habitats ideales para la creación de los huevos del mosquito.
La única forma de prevenir la enfermedad es mediante el control del mosquito y sus criaderos y la detección rápida y temprana de los casos. El control del mosquito, además de medidas sanitarias internacionales, requiere del apoyo de la comunidad. OPS recomienda la administración de un control que incluya suministro de agua, educación ambiental, control químico y biológico, políticas para los neumáticos usados, normas para la exportación e importación de neumáticos, vigilancia epidemiológica y medidas especiales en puertos y aeropuertos.