Dolor, rabia y desepción
 
 

Artículo del periodico noruego Dagsavisen, 29.04.2007
Traducido del noruego, escrito por Heidi Taksdal Skjeseth

Mientras uno de dos desaparecidos se ha encontrado muerto en las ruinas después de la bomba de ETA, los políticos españoles siguen discutiendo sobre el camino hacia adelante.

La primera víctima en tres años de ETA fue Carlos Alonso Palate de Ecuador, enterrado bajo de 40.000 toneladas de hormigón en el aeropuerto internacional de Madrid. Palate estaba durmiendo en su auto mientras la policía evacuaba el aparcamiento en el nuevo término 4 donde la bomba con 200 kilos de explosivos se voló el día antes de la nochevieja. Mientras el cadáver del inmigrante de 35 años se va en avión de vuelta a Ecuador, se condena la acción terrorista de ETA desde la derecha hasta la izquierda en una España que tradicionalmente está políticamente dividida.
El Primer Ministro de España, José Rodriquez Zapatero, ayer visitó las ruinas y aseguró tanto a la familia del difunto Palate como el pueblo español que las autoridades harán lo que pueden para terminar con la organización separatista ETA.
- La justicia ganará, promete Zapatero, sin decir nada sobre cómo.


Rabia y confusión
Una mezcla de rabia, desepción y confusión marca España después de que ETA rompió la tregua de marzo del año pasado. Casi nadie entiende cómo puede beneficiarse ETA en un ataque nuevo y muchos expresan la desepción por el hecho de que las negociaciones de paz no han llevado a nada. Otros están enfadados, porque el gobierno ni para nada, estuvo negociando con el grupo separatista.
Pero después de 40 años con ETA los españoles también están acostumbrados a treguas rotas y ataques de terrorismo anunciados. También en 2001 ETA hizo volar una bomba de auto en el aeropuerto de Barajas en Madrid e inumerables bombas han explotado en la lucha de independencia de ETA en el País Vasco en el norte de España. 818 personas son asesinadas, según estadísticas oficiales.
- Estámos acostumbrados a ETA, pero eso no significa que la aceptamos, dice María
Mareleda de Madrid.
- El proceso de paz con ETA está roto, liquidado, terminado, confirma el Minstro de
Relaciones Exteriores de España, Alfredo Perez Rubalcaba. La tregua de ETA duró nueve meses y ocho días.

Un frente unido
Según el periódico español, El País, el gobierno de España trata de firmar un pacto con todos los partidos políticos en el país. El partido opositor, Partido Popular (PP), ha estado en contra de las negociaciones de paz desde que empezaron en junio el año pasado, y niega apoyar las nuevas negociaciones antes de que se disuelva ETA.
El líder del PP, Mariano Rajoy, viene con una crítica fuerte hacia el Primer Ministro Zapatero después de las bombas el sábado.
- Es ETA que puso las bombas allí, no Zapatero, dice Patricio Morales a El País. El
gobierno socialista español inició las negociaciones de paz con ETA en junio el año pasado. La mayoría de los españoles apoyó las negociaciones de paz.

Desacuerdo interno
La ala política de ETA, el partido Batasuna, que fue prohibido por la Corte Suprema española en 2003, dice que no sabía del ataque terrorista, algo que da testimonio de fuertes desacuerdos internos en la organización separatista vasca.
A pesar de que el gobierno dice que el proceso de paz está muerto, Batasuna sostiene que las negociaciones no son rotas.
- Deseamos de Nuevo confirmar que el proceso de paz no está roto. Más que nunca
eso es necesario, dice el representante Xabier Larralde.
ETA públicamente no ha tomado la responsabilidad de la bomba del auto, pero uno que anunció el ataque dijo que representaba la organización.